Saturday, May 2, 2009

La peste mediática - Columna sábado mayo 2

En lo que recuerdo de mi vida como oyente, he asistido a secuestros de oficinas de banco, temblores, erupciones, elecciones, erecciones y hasta reelecciones, pero hasta ahora no había asistido a la transmisión de una peste en tiempo real.

Quizá por eso todo suena novedoso, incluso la simultaneidad con alias “la recesión”, hasta es extraño que con lo acuciosos que son los periodistas, lo más parecido a alguien afectado por alias a hache uno ene uno es la voz del magistrado Nilson Pinilla, quien recibió la orden de quedarse en su casa por posible contagio, el también dijo Nestor buenas noches cualquier día de esta semana en Hora 20.

Luego de la temporada de terrorismo espectacular que estalló en las torres gemelas y fue explotada por Cheney, Rumsfeld, Bush, algunos contratistas y por quienes compraron la franquicia, como Álvaro Uribe y José María Aznar; ahora asistimos a esta temporada de peste mediática, donde las víctimas son apenas números anónimos que suben y bajan; economías como la de México que pueden colapsar, como dicen ahora y en la calle esa extraña sensación de ver a los vecinos con tapabocas y la mirada incierta, como ya ocurrió hace un par de años en Asia, cuando empezamos a oír del Tamiflu y sus costosas promesas de blindaje antiviral.

Prefiero sentirme de otra época, no me atrae la idea de ser programado para la peste, para la quiebra o para el terror en cualquiera de sus presentaciones personalizadas de ahora, no quiero más de esta histeria masiva sin multitudes. Hay algo que no me gusta en todo esto, el tono de gran hermano que tiene este reality, como dijo Orwell: La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza.

Mientras tanto se instalan silenciosamente al menos dos pestes, la reeelección que es una mala influenza para nuestra maltrecha democracia y el misterioso virus que quiere acabar de prisa con los narradores deportivos y algunos buenos programas en esta cadena, ojalá no acabe con la cadena. Bueno, no todo es malo. Bienvenida Maria Clara, que tiene la gracia de entrar cuando tantos salen.



0 comments:

Post a Comment